Equipo de proyecto: Adolfo Schlieper, Cintia Colazzo
Año: 2020/2021
Cálculo estructural: Ing. Matías Hagge
Ejecución: Ing. Marcelo Donatti
Fotografías: Arq. Walter Gustavo Salcedo
El sitio de intervención está ubicado a 180 kilómetros al norte de la ciudad de Buenos Aires por la ruta 9, en el partido de Ramallo, en una zona llamada El Paraíso. Un lugar señalado por la historia, con características peculiares, ya que incorpora dos ámbitos paisajísticos: el campo, la llanura argentina, extendida hasta niveles infinitos; y el bosque, la masa arbórea, que domina gran parte del terreno, generando paisajes boscosos.
El lote presenta una forma irregular, que mide aproximadamente 192mts de largo por 80 m. de ancho y tiene su lado más corto enfrentado hacia la calle. La primera decisión proyectual fue, dentro del gran lote, ubicar la vivienda. Decidimos emplazar la misma en la transición entre arboleda-llanura para poder contar con visuales hacia los dos paisajes dominantes.
El encargo fue vivienda de bajo mantenimiento, con un amplio espacio de reunión vinculado a la cocina y un dormitorio, donde pasar los días de los fines de semana en contacto con la naturaleza. Además, aprovechar una gran superficie del lote para el dominio y adestramiento de caballos. La casa fue resuelta como un único volumen de proporción fuertemente alargada, ubicando el área social en un extremo y el área intima en el extremo opuesto y conformando en el espacio central el área de galería buscando una relación directa con el exterior.
El aspecto formal de la casa no es algo casual, sino que responde a esta búsqueda por relacionarnos visualmente con el paisaje, es por ello que las cubiertas se inclinan y generan esta apertura visual. Además, dicha inclinación permite recoger el agua de lluvia que culmina su recorrido en una terraza verde en la losa plana de la galería que divide los dos ambientes principales de la casa. El agua sobrante, por otro lado, va a un sistema de caída libre mediante canaletas hacia dos piletones en la terraza abierta, que funcionan como bebederos de los amigos del cliente: los caballos.